Tala y poda responsable: ¿Cómo y cuándo hacerlo?

La poda y tala de árboles son actividades necesarias en algunos casos, pero deben realizarse de forma adecuada para no dañar el ecosistema.

Podar y talar no siempre significa dañar, sino que, en ciertos casos, se trata de una acción necesaria. La poda correcta permite eliminar ramas secas o enfermas, mejora la estructura del árbol y evita riesgos para las personas. Sin embargo, no debe hacerse en cualquier época ni de cualquier manera.

  • Poda correctiva: Se realiza para quitar ramas dañadas o que puedan representar un peligro.

  • Poda preventiva: Evita daños en estructuras, cables eléctricos y accidentes.

  • Poda de formación: Da forma al árbol cuando está en crecimiento.

En cuanto a la tala, debe ser el último recurso. Solo se justifica cuando el árbol representa un peligro inminente, está enfermo sin posibilidad de recuperación o interfiere con infraestructuras esenciales. Además, siempre debe hacerse con permiso de la autoridad competente.

Una tala irresponsable no solo afecta la estética urbana, sino que impacta en la biodiversidad, el clima y la salud ambiental.